Revista Bioreview Edición 20 - Abril 2013

BIODIAGNOSTICO

 

La prueba reflexiva es un procedimiento en el cual un especialista en laboratorio evalúa resultados anormales de pruebas y decide si se necesitan aún más. Reflectivetesting.com ofrece las pruebas reflexivas a más de 50 análisis.

Los exámenes de laboratorio en atención primaria se utilizan, comúnmente, para monitorear pacientes con enfermedades conocidas. Además, se usan para el screening de pacientes, debido a que el diagnóstico diferencial en atención primaria no es, a menudo, muy específico. En la mayoría de los casos, se excluyen enfermedades, en lugar de confirmarlas. La iniciativa LESA ([en Holandés], Landelijke Eerstelijns Samenwerkings Afspraken; Acuerdo cooperativo holandés en atención primaria) junto con el modelo nacional actualizado “formulario de solicitud orientado al problema” para la investigación en laboratorio, contribuyó a un uso más racional de pruebas de laboratorio. Cuando se utilizan los exámenes de laboratorio para fines de screening, se pueden encontrar resultados anormales que pueden indicarnos una patología inesperada. El especialista en laboratorio puede reconocer e interpretar los resultados anormales y ayudar a los médicos clínicos. El especialista en laboratorio puede interpretar resultados de pruebas anormales y determinar si se necesitan más pruebas. En la mayoría de los casos, se agregan comentarios en el informe. Esta forma de consulta es llamada prueba reflexiva (reflective testing)

El hecho de que el especialista en laboratorio tome la iniciativa de agregar pruebas a una solicitud original de un médico clínico no es muy común en los Países Bajos (a diferencia de otros países). Sin embargo, este procedimiento podría mejorar el proceso diagnóstico. Por ejemplo, si se agrega la medición de haptoglobina ante un leve aumento de bilirrubina (no conjugada) se puede excluir una posible hemólisis. El especialista en laboratorio puede informarle al médico clínico sobre la posibilidad de síndrome de Gilbert (hiperbilirubinemia benigna); bilirrubina conjugada elevada congénita insignificante clínicamente. No es necesario realizar más exámenes o tratamiento. En tales casos, es claro que el especialista en laboratorio inicia las pruebas adicionales, ya que él observa los resultados anormales de las pruebas y entiende las consecuencias potenciales. Además, se pueden realizar pruebas adicionales con la misma muestra de sangre que aún se encuentra disponible en el laboratorio. No se le tiene que indicar una nueva muestra de sangre al paciente y el proceso de diagnóstico puede terminarse en un período de tiempo más corto.

 

Los exámenes de laboratorio en atención primaria se utilizan, comúnmente, para monitorear pacientes con enfermedades conocidas. Además, se usan para el screening de pacientes, debido a que el diagnóstico diferencial en atención primaria no es, a menudo, muy específico. En la mayoría de los casos, se excluyen enfermedades, en lugar de confirmarlas. La iniciativa LESA ([en Holandés], Landelijke Eerstelijns Samenwerkings Afspraken; Acuerdo cooperativo holandés en atención primaria) junto con el modelo nacional actualizado “formulario de solicitud orientado al problema” para la investigación en laboratorio, contribuyó a un uso más racional de pruebas de laboratorio. Cuando se utilizan los exámenes de laboratorio para fines de screening, se pueden encontrar resultados anormales que pueden indicarnos una patología inesperada. El especialista en laboratorio puede reconocer e interpretar los resultados anormales y ayudar a los médicos clínicos. El especialista en laboratorio puede interpretar resultados de pruebas anormales y determinar si se necesitan más pruebas. En la mayoría de los casos, se agregan comentarios en el informe. Esta forma de consulta es llamada prueba reflexiva (reflective testing)

El hecho de que el especialista en laboratorio tome la iniciativa de agregar pruebas a una solicitud original de un médico clínico no es muy común en los Países Bajos (a diferencia de otros países). Sin embargo, este procedimiento podría mejorar el proceso diagnóstico. Por ejemplo, si se agrega la medición de haptoglobina ante un leve aumento de bilirrubina (no conjugada) se puede excluir una posible hemólisis. El especialista en laboratorio puede informarle al médico clínico sobre la posibilidad de síndrome de Gilbert (hiperbilirubinemia benigna); bilirrubina conjugada elevada congénita insignificante clínicamente. No es necesario realizar más exámenes o tratamiento. En tales casos, es claro que el especialista en laboratorio inicia las pruebas adicionales, ya que él observa los resultados anormales de las pruebas y entiende las consecuencias potenciales. Además, se pueden realizar pruebas adicionales con la misma muestra de sangre que aún se encuentra disponible en el laboratorio. No se le tiene que indicar una nueva muestra de sangre al paciente y el proceso de diagnóstico puede terminarse en un período de tiempo más corto.

 

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