Revista Bioreview Edición 50 - Octubre 2015

BIODIAGNOSTICO

 

Normas de Bioseguridad para el Laboratorio de Microbiología

Manual de Microbiología General
María M. Reynoso, Carina E. Magnoli, Germán G. Barros y Mirta S. Demo
Primera edición: Junio de 2015
ISBN 978-987-688-124-1

1. Introducción

El trabajo en el laboratorio de Microbiología debe ser considerado de alto riesgo para todo el personal de laboratorio debido al manejo de muestras potencialmente contaminadas con patógenos microbianos y de  cultivos de microorganismos obtenidos a partir de dichas muestras. La exposición del personal de laboratorio a este  riesgo debe ser minimizada y controlada mediante un plan de bioseguridad. Los riesgos biológicos infecciosos más comunes en el laboratorio de microbiología incluyen  cultivos de microorganismos (bacterias, micobacterias, hongos, virus y parásitos) en altas concentraciones, muestras clínicas de origen humano o animal conteniendo  agentes infecciosos y otros riesgos como toxinas, alergenos, productos recombinantes, etc.

Es importante considerar que existen cuatro elementos necesarios para que se inicie una infección: un huésped susceptible, un agente infeccioso, la concentración de  dicho agente infeccioso (dosis infectante) y una ruta de transmisión. Esta última es la única que puede ser controlada por medio de normas de bioseguridad y por lo  tanto es indispensable brindarle especial atención a las rutas más comunes de transmisión: oral, respiratoria, percutánea y contacto directo con la piel y/o las mucosas.

Toda muestra clínica, fluidos corporales, tejidos y cultivos microbianos, deben ser considerados como infecciosos para el personal de laboratorio y deben ser  manipulados bajo determinadas medidas de contención, las cuales incluyen adecuadas prácticas microbiológicas, la utilización de barreras físicas, un adecuado diseño de laboratorio y cámaras de bioseguridad. El uso de vacunas seguras y eficaces (si están disponibles) puede proporcionar un mecanismo adicional para la reducción de  las infecciones ocupacionales.

El establecimiento de los programas de bioseguridad en el laboratorio de microbiología es responsabilidad de los administradores del mismo. Sin embargo, es  importante tener claro que no es posible crear un ambiente de laboratorio saludable y seguro sin que cada una de las personas que trabajan en él no asuma su cuota  de responsabilidad hacia la seguridad en el laboratorio.

2. Clasificación de los microorganismos por grupos de riesgo

El concepto de grupo de riesgo fue desarrollado como una manera de clasificar los diferentes tipos de microorganismos (bacterias, virus, hongos, parásitos) dependiendo del grado de virulencia para el ser humano, animales y plantas. Se han definido cuatro grupos de riesgo de microorganismos, cuyas características se  indican a continuación:

Gráfico 1. Grupos de riesgo

3. Cámaras de bioseguridad

Las cámaras de bioseguridad son utilizadas para reducir la contaminación y minimizar la exposición del personal de laboratorio a los agentes microbianos. Todos aquellos procedimientos que generen aerosoles o que involucren la manipulación de patógenos microbianos que puedan causar infección por inhalación deben ser llevados a cabo en cámaras de bioseguridad. Las cámaras de bioseguridad de clase II son recomendadas para laboratorios de niveles de bioseguridad 2 y 3. La protección del personal está dada por el movimiento del aire del cuarto hacia la abertura frontal de la cámara, de manera que la seguridad del personal estará comprometida si el flujo de aire es distorsionado por otras corrientes de aire en el laboratorio. Por tal motivo, las cámaras de bioseguridad deben ser colocadas en  lugares distantes de las puertas, pasillos o sitios en el laboratorio donde exista mucha actividad.

Al igual que en otros procedimientos, el personal de laboratorio que use la cámara de bioseguridad debe ser apropiadamente entrenado. Se debe utilizar guardapolvos de manga larga y guantes (en el caso que sea necesario) para proteger las manos y los antebrazos de una posible contaminación. La superficie de trabajo debe ser  descontaminada antes de introducir el material de trabajo. Todos los materiales y el equipo a utilizar deben estar colocados en su lugar antes de que se inicie el  trabajo. En las cámaras de bioseguridad clase II no se debe colocar absolutamente nada sobre las rejillas de salida del flujo de aire.

La organización de la superficie de trabajo es importante. Los materiales contaminados deben ser separados de los materiales limpios y/o estériles de manera que los primeros no pasen sobre los segundos, se debe tomar en todo momento en cuenta la técnica aséptica y el material contaminado se debe descartar desinfectado y tapado.

Las cámaras de bioseguridad clase II utilizan un flujo de aire no turbulento denominado flujo laminar que evita tanto el escape de material infeccioso de la cámara como el ingreso de este del cuarto hacia el interior de la misma.

La operación y el mantenimiento de las cámaras de bioseguridad clase II deben incluir el dejar funcionando el sistema de flujo laminar permanentemente, aun cuando  no se esté utilizando la cámara, la aplicación de luz ultravioleta en el interior de la cámara, la desinfección rutinaria de la superficie de trabajo con desinfectantes  apropiados y el cambio anual de los prefiltros del sistema.

4. Niveles de bioseguridad

Nivel de bioseguridad 1

En el nivel de bioseguridad 1 los microorganismos que pueden ser manipulados están bien definidos y caracterizados por tener una muy baja o ninguna virulencia para  personas adultas saludables y pertenecen al grupo de riesgo 1. El acceso a este laboratorio debe ser limitado o restringido y las puertas y ventanas deben permanecer  cerradas, el mobiliario debe ser fácil de lavar y desinfectar y tienen que estar disponibles lavamanos con jabón, desinfectante y toallas de papel. Todos los desechos  generados que implican algún riesgo biológico deben ser autoclavados o incinerados.

Los procedimientos operativos deben estar incluidos en las guías de bioseguridad  en el laboratorio, deben estar claramente detalladas por escrito y accesibles en todo momento para el personal de laboratorio. Se debe proporcionar un entrenamiento inicial en prácticas microbiológicas, en las guías de bioseguridad y en los procedimientos para el control de las infecciones a  cada uno de los nuevos empleados, estudiantes y visitantes.

Nivel de bioseguridad 2 

En laboratorios del nivel de bioseguridad 2 es donde se efectúa la mayor parte del trabajo rutinario del laboratorio de microbiología, incluyendo el manejo de muestras  clínicas de diversa índole y la manipulación de cultivos de microorganismos.

En este laboratorio debe estar disponible un autoclave para esterilizar todos los desechos infecciosos. Los procedimientos que involucren la generación de aerosoles deben ser efectuados en una cámara de bioseguridad clase II. Se deben utilizar guantes, anteojos protectores y barbijos cuando se manipulan muestras clínicas, cultivos microbianos o material contaminado.

Se debe limitar al máximo el uso de agujas y jeringas y extremar los cuidados para minimizar el riesgo de una autoinoculación y de generación de aerosoles. Todos los  derrames de material infecciosos y accidentes deben ser inmediatamente reportados al responsable del laboratorio.

El responsable del laboratorio, con el apoyo de los responsables de los diferentes laboratorios a su cargo, es el responsable directo de establecer y/o aprobar todas las políticas y los procedimientos para la operación segura del laboratorio.

Nivel de bioseguridad 3

Los microorganismos que deben ser trabajados en el nivel de bioseguridad 3 son altamente infecciosos, pueden causar graves infecciones sistémicas en seres humanos inmunocompetentes e incluyen a Mycobacterium tuberculosis, Bacillus anthracis, Coxiella burnetii y todas las especies de Brucella.

Todas las actividades de laboratorio, incluyendo el manejo de muestras clínicas y de cultivos microbianos, deben ser realizadas en cámaras de bioseguridad clase II o  utilizando combinaciones de protección personal y contención física. El laboratorio debe estar físicamente separado de otras áreas abiertas al flujo de tráfico irrestricto  dentro del edificio, y el acceso al laboratorio debe estar restringido. El laboratorio debe tener un lavamanos colocado cerca de la salida y debe tener un dispositivo que  permita abrir el grifo del lavamanos con el pie, con el codo o automáticamente.

Las ventanas deben ser selladas y las puertas deben tener un dispositivo para que se cierren por sí mismas. Debe tener un sistema de ventilación diseñado de tal manera que sea unidireccional e ingrese al laboratorio por el área de entrada.

Nivel de bioseguridad 4

El nivel de bioseguridad 4 es el máximo nivel de contención  física para el trabajo con microorganismos altamente infecciosos causantes de enfermedades exóticas,  usualmente mortales, para las cuales no se tienen vacunas y tratamientos eficaces. Presenta únicamente agentes virales, como los virus Ebola y Hanta, pero no  agentes bacterianos.

5. Manejo de los desechos infecciosos

Los residuos generados en los laboratorios microbiológicos y clínicos presentan riesgos y dificultades especiales en su manejo debido, fundamentalmente, al carácter  infeccioso de algunos de sus constituyentes. La heterogeneidad de su composición contribuye a acrecentar los riesgos, especialmente en el caso de desechos del  laboratorio bacteriológico, donde existen cultivos con bacterias patógenas, objetos punzocortantes como agujas de jeringas, trozos de vidrio o plástico, sangre humana y sus derivados, residuos de muestras para cultivo y otros.

Los desechos deben ser manejados en una forma racional, dependiendo del nivel de bioseguridad del  laboratorio, el tipo de material que constituye el desecho, el tipo de tratamiento aplicado al desecho y la forma en que los desechos tratados son eliminados de la institución. Por convenio se utiliza el color amarillo para designar el desecho infeccioso del nivel de bioseguridad 2, mientras que el color rojo se usa para designar el desecho infeccioso del nivel de bioseguridad 3.

Se debe contar con contenedores o recipientes de tamaño, forma y material adecuados, con el fin de asegurar un fácil manejo y limpieza. Se considera óptimo el uso de recipientes de metal o plástico, de estructura rígida y con tapa. En esos recipientes se colocan bolsas plásticas capaces de soportar el proceso de autoclavado. Los desechos deben ser tratados tan pronto como sea posible y si es necesario almacenarlos se debe disponer de un área de almacenamiento para desechos infecciosos de acceso restringido.

La esterilización de los desechos infecciosos mediante el uso de vapor saturado (autoclavado) es el método más comúnmente utilizado. La velocidad de destrucción depende del tipo de estructura a destruir (célula vegetativa o espora), del tiempo, la temperatura y de la presencia de humedad. Las condiciones más recomendadas se obtienen con un tratamiento de los desechos a 121°C (1 atm) por un período de 20 a 30 minutos, dependiendo del volumen de los desechos infecciosos a esterilizar.

En el caso de desechos líquidos que han sido tratados se descartan directamente en los sistemas de desagüe a un tanque de depuración para seguir a los sistemas sanitarios convencionales. Los desechos sólidos procedentes de incineradores y autoclaves se deben descartar en basureros de metal o plástico rígido, provisto de tapa para su posterior transporte a rellenos sanitarios.

6. Recomendaciones para el estudiante

Reglas del laboratorio 

  • El acceso al laboratorio de prácticas sólo se permite a los estudiantes que estén realizando las prácticas. No se admiten visitas por razones de seguridad.
  • Es obligatorio utilizar guardapolvos abrochados siempre que se esté trabajando en el laboratorio. Durante el periodo de prácticas, el guardapolvo no debe utilizarse  fuera del laboratorio.
  • Debe respetarse la prohibición de beber, comer, y/o almacenar cualquier tipo de alimento o bebida dentro del laboratorio.
  • Debe respetarse la prohibición de fumar, aplicarse cosméticos o tocarse la cara con las manos o algún otro objeto. Se deberá lavarse meticulosamente las manos con  jabón y agua antes de salir del laboratorio, incluso cuando salga por breves periodos. Procedimientos de laboratorio
  • Cada estudiante es responsable de la limpieza de su lugar de trabajo y del material asignado, así como de los equipos (microscopios, balanzas, etc.) que haya usado. • En la superficie de trabajo no deben depositarse en ningún momento ropa u objetos personales.
  • Se deben usar los mecheros Bunsen con precaución, no dejando material inflamable cerca y evitando el posible contacto con pelo y ropas. Se comprobará que se ha apagado el gas al finalizar el experimento y al abandonar el laboratorio.
  • Está prohibido pipetear con la boca.
  • Ante un vertido accidental de material microbiológico debe informarse inmediatamente al profesor encargado del grupo.
  • La eliminación de residuos, material desechable y material reciclable se realizará siguiendo las pautas del punto 5, utilizando los contenedores dispuestos a tal efecto.

Referencias Bibliográficas

Manual de bioseguridad en el laboratorio (2005). Organización Mundial de la Salud. 3a ed. Ginebra. Normas generales para el manejo de laboratorios (FCEFQyN– UNRC). Disponible en: http://www.exa.unrc.edu.ar/webfce/documentos/ seguridadyMedioAmbiente/2010/UNRC-FCEFQyN- PG-05%20Normas%20generales%20para%20el%20Trabajo%20en%20Laboratorios.pdf

 

1. Introducción

El trabajo en el laboratorio de Microbiología debe ser considerado de alto riesgo para todo el personal de laboratorio debido al manejo de muestras potencialmente contaminadas con patógenos microbianos y de  cultivos de microorganismos obtenidos a partir de dichas muestras. La exposición del personal de laboratorio a este  riesgo debe ser minimizada y controlada mediante un plan de bioseguridad. Los riesgos biológicos infecciosos más comunes en el laboratorio de microbiología incluyen  cultivos de microorganismos (bacterias, micobacterias, hongos, virus y parásitos) en altas concentraciones, muestras clínicas de origen humano o animal conteniendo  agentes infecciosos y otros riesgos como toxinas, alergenos, productos recombinantes, etc.

Es importante considerar que existen cuatro elementos necesarios para que se inicie una infección: un huésped susceptible, un agente infeccioso, la concentración de  dicho agente infeccioso (dosis infectante) y una ruta de transmisión. Esta última es la única que puede ser controlada por medio de normas de bioseguridad y por lo  tanto es indispensable brindarle especial atención a las rutas más comunes de transmisión: oral, respiratoria, percutánea y contacto directo con la piel y/o las mucosas.

Toda muestra clínica, fluidos corporales, tejidos y cultivos microbianos, deben ser considerados como infecciosos para el personal de laboratorio y deben ser  manipulados bajo determinadas medidas de contención, las cuales incluyen adecuadas prácticas microbiológicas, la utilización de barreras físicas, un adecuado diseño de laboratorio y cámaras de bioseguridad. El uso de vacunas seguras y eficaces (si están disponibles) puede proporcionar un mecanismo adicional para la reducción de  las infecciones ocupacionales.

El establecimiento de los programas de bioseguridad en el laboratorio de microbiología es responsabilidad de los administradores del mismo. Sin embargo, es  importante tener claro que no es posible crear un ambiente de laboratorio saludable y seguro sin que cada una de las personas que trabajan en él no asuma su cuota  de responsabilidad hacia la seguridad en el laboratorio.

2. Clasificación de los microorganismos por grupos de riesgo

El concepto de grupo de riesgo fue desarrollado como una manera de clasificar los diferentes tipos de microorganismos (bacterias, virus, hongos, parásitos) dependiendo del grado de virulencia para el ser humano, animales y plantas. Se han definido cuatro grupos de riesgo de microorganismos, cuyas características se  indican a continuación:

Gráfico 1. Grupos de riesgo

3. Cámaras de bioseguridad

Las cámaras de bioseguridad son utilizadas para reducir la contaminación y minimizar la exposición del personal de laboratorio a los agentes microbianos. Todos aquellos procedimientos que generen aerosoles o que involucren la manipulación de patógenos microbianos que puedan causar infección por inhalación deben ser llevados a cabo en cámaras de bioseguridad. Las cámaras de bioseguridad de clase II son recomendadas para laboratorios de niveles de bioseguridad 2 y 3. La protección del personal está dada por el movimiento del aire del cuarto hacia la abertura frontal de la cámara, de manera que la seguridad del personal estará comprometida si el flujo de aire es distorsionado por otras corrientes de aire en el laboratorio. Por tal motivo, las cámaras de bioseguridad deben ser colocadas en  lugares distantes de las puertas, pasillos o sitios en el laboratorio donde exista mucha actividad.

Al igual que en otros procedimientos, el personal de laboratorio que use la cámara de bioseguridad debe ser apropiadamente entrenado. Se debe utilizar guardapolvos de manga larga y guantes (en el caso que sea necesario) para proteger las manos y los antebrazos de una posible contaminación. La superficie de trabajo debe ser  descontaminada antes de introducir el material de trabajo. Todos los materiales y el equipo a utilizar deben estar colocados en su lugar antes de que se inicie el  trabajo. En las cámaras de bioseguridad clase II no se debe colocar absolutamente nada sobre las rejillas de salida del flujo de aire.

La organización de la superficie de trabajo es importante. Los materiales contaminados deben ser separados de los materiales limpios y/o estériles de manera que los primeros no pasen sobre los segundos, se debe tomar en todo momento en cuenta la técnica aséptica y el material contaminado se debe descartar desinfectado y tapado.

Las cámaras de bioseguridad clase II utilizan un flujo de aire no turbulento denominado flujo laminar que evita tanto el escape de material infeccioso de la cámara como el ingreso de este del cuarto hacia el interior de la misma.

La operación y el mantenimiento de las cámaras de bioseguridad clase II deben incluir el dejar funcionando el sistema de flujo laminar permanentemente, aun cuando  no se esté utilizando la cámara, la aplicación de luz ultravioleta en el interior de la cámara, la desinfección rutinaria de la superficie de trabajo con desinfectantes  apropiados y el cambio anual de los prefiltros del sistema.

4. Niveles de bioseguridad

Nivel de bioseguridad 1

En el nivel de bioseguridad 1 los microorganismos que pueden ser manipulados están bien definidos y caracterizados por tener una muy baja o ninguna virulencia para  personas adultas saludables y pertenecen al grupo de riesgo 1. El acceso a este laboratorio debe ser limitado o restringido y las puertas y ventanas deben permanecer  cerradas, el mobiliario debe ser fácil de lavar y desinfectar y tienen que estar disponibles lavamanos con jabón, desinfectante y toallas de papel. Todos los desechos  generados que implican algún riesgo biológico deben ser autoclavados o incinerados.

Los procedimientos operativos deben estar incluidos en las guías de bioseguridad  en el laboratorio, deben estar claramente detalladas por escrito y accesibles en todo momento para el personal de laboratorio. Se debe proporcionar un entrenamiento inicial en prácticas microbiológicas, en las guías de bioseguridad y en los procedimientos para el control de las infecciones a  cada uno de los nuevos empleados, estudiantes y visitantes.

Nivel de bioseguridad 2 

En laboratorios del nivel de bioseguridad 2 es donde se efectúa la mayor parte del trabajo rutinario del laboratorio de microbiología, incluyendo el manejo de muestras  clínicas de diversa índole y la manipulación de cultivos de microorganismos.

En este laboratorio debe estar disponible un autoclave para esterilizar todos los desechos infecciosos. Los procedimientos que involucren la generación de aerosoles deben ser efectuados en una cámara de bioseguridad clase II. Se deben utilizar guantes, anteojos protectores y barbijos cuando se manipulan muestras clínicas, cultivos microbianos o material contaminado.

Se debe limitar al máximo el uso de agujas y jeringas y extremar los cuidados para minimizar el riesgo de una autoinoculación y de generación de aerosoles. Todos los  derrames de material infecciosos y accidentes deben ser inmediatamente reportados al responsable del laboratorio.

El responsable del laboratorio, con el apoyo de los responsables de los diferentes laboratorios a su cargo, es el responsable directo de establecer y/o aprobar todas las políticas y los procedimientos para la operación segura del laboratorio.

Nivel de bioseguridad 3

Los microorganismos que deben ser trabajados en el nivel de bioseguridad 3 son altamente infecciosos, pueden causar graves infecciones sistémicas en seres humanos inmunocompetentes e incluyen a Mycobacterium tuberculosis, Bacillus anthracis, Coxiella burnetii y todas las especies de Brucella.

Todas las actividades de laboratorio, incluyendo el manejo de muestras clínicas y de cultivos microbianos, deben ser realizadas en cámaras de bioseguridad clase II o  utilizando combinaciones de protección personal y contención física. El laboratorio debe estar físicamente separado de otras áreas abiertas al flujo de tráfico irrestricto  dentro del edificio, y el acceso al laboratorio debe estar restringido. El laboratorio debe tener un lavamanos colocado cerca de la salida y debe tener un dispositivo que  permita abrir el grifo del lavamanos con el pie, con el codo o automáticamente.

Las ventanas deben ser selladas y las puertas deben tener un dispositivo para que se cierren por sí mismas. Debe tener un sistema de ventilación diseñado de tal manera que sea unidireccional e ingrese al laboratorio por el área de entrada.

Nivel de bioseguridad 4

El nivel de bioseguridad 4 es el máximo nivel de contención  física para el trabajo con microorganismos altamente infecciosos causantes de enfermedades exóticas,  usualmente mortales, para las cuales no se tienen vacunas y tratamientos eficaces. Presenta únicamente agentes virales, como los virus Ebola y Hanta, pero no  agentes bacterianos.

5. Manejo de los desechos infecciosos

Los residuos generados en los laboratorios microbiológicos y clínicos presentan riesgos y dificultades especiales en su manejo debido, fundamentalmente, al carácter  infeccioso de algunos de sus constituyentes. La heterogeneidad de su composición contribuye a acrecentar los riesgos, especialmente en el caso de desechos del  laboratorio bacteriológico, donde existen cultivos con bacterias patógenas, objetos punzocortantes como agujas de jeringas, trozos de vidrio o plástico, sangre humana y sus derivados, residuos de muestras para cultivo y otros.

Los desechos deben ser manejados en una forma racional, dependiendo del nivel de bioseguridad del  laboratorio, el tipo de material que constituye el desecho, el tipo de tratamiento aplicado al desecho y la forma en que los desechos tratados son eliminados de la institución. Por convenio se utiliza el color amarillo para designar el desecho infeccioso del nivel de bioseguridad 2, mientras que el color rojo se usa para designar el desecho infeccioso del nivel de bioseguridad 3.

Se debe contar con contenedores o recipientes de tamaño, forma y material adecuados, con el fin de asegurar un fácil manejo y limpieza. Se considera óptimo el uso de recipientes de metal o plástico, de estructura rígida y con tapa. En esos recipientes se colocan bolsas plásticas capaces de soportar el proceso de autoclavado. Los desechos deben ser tratados tan pronto como sea posible y si es necesario almacenarlos se debe disponer de un área de almacenamiento para desechos infecciosos de acceso restringido.

La esterilización de los desechos infecciosos mediante el uso de vapor saturado (autoclavado) es el método más comúnmente utilizado. La velocidad de destrucción depende del tipo de estructura a destruir (célula vegetativa o espora), del tiempo, la temperatura y de la presencia de humedad. Las condiciones más recomendadas se obtienen con un tratamiento de los desechos a 121°C (1 atm) por un período de 20 a 30 minutos, dependiendo del volumen de los desechos infecciosos a esterilizar.

En el caso de desechos líquidos que han sido tratados se descartan directamente en los sistemas de desagüe a un tanque de depuración para seguir a los sistemas sanitarios convencionales. Los desechos sólidos procedentes de incineradores y autoclaves se deben descartar en basureros de metal o plástico rígido, provisto de tapa para su posterior transporte a rellenos sanitarios.

6. Recomendaciones para el estudiante

Reglas del laboratorio 

  • El acceso al laboratorio de prácticas sólo se permite a los estudiantes que estén realizando las prácticas. No se admiten visitas por razones de seguridad.
  • Es obligatorio utilizar guardapolvos abrochados siempre que se esté trabajando en el laboratorio. Durante el periodo de prácticas, el guardapolvo no debe utilizarse  fuera del laboratorio.
  • Debe respetarse la prohibición de beber, comer, y/o almacenar cualquier tipo de alimento o bebida dentro del laboratorio.
  • Debe respetarse la prohibición de fumar, aplicarse cosméticos o tocarse la cara con las manos o algún otro objeto. Se deberá lavarse meticulosamente las manos con  jabón y agua antes de salir del laboratorio, incluso cuando salga por breves periodos. Procedimientos de laboratorio
  • Cada estudiante es responsable de la limpieza de su lugar de trabajo y del material asignado, así como de los equipos (microscopios, balanzas, etc.) que haya usado. • En la superficie de trabajo no deben depositarse en ningún momento ropa u objetos personales.
  • Se deben usar los mecheros Bunsen con precaución, no dejando material inflamable cerca y evitando el posible contacto con pelo y ropas. Se comprobará que se ha apagado el gas al finalizar el experimento y al abandonar el laboratorio.
  • Está prohibido pipetear con la boca.
  • Ante un vertido accidental de material microbiológico debe informarse inmediatamente al profesor encargado del grupo.
  • La eliminación de residuos, material desechable y material reciclable se realizará siguiendo las pautas del punto 5, utilizando los contenedores dispuestos a tal efecto.
CERRAR
BIODIAGNOSTICO
» Abrir toda la revista
Bioquímica Molecular +- Diagnóstico Clínico Aplicado +- Gestión de la Calidad +- Actualidad +- Bioresearch +- Novedades CUBRA +- Agenda de formación continua y posgrado »